MARTIN URANGA


 LLEVA LA BANDA EN EL CORAZON                10/04/11

Martín "El Torpedo Uranga", Campeón del Torneo Apertura 2007 con la camiseta de la banda, juega actualmente en un equipo sanjuanino y  estuvo en la cabina de transmisión de LU17 en San Juan recordando su paso por nuestra institución.

Parte uno

Parte dos

Lunes 21 de abril de 2008
Resignaría para quedarme en Brown.
Martín Uranga, una vez finalizado el partido frente a La Plata, el delantero hablo con Juan Mondragón, triste por el momento de Brown, le pidió perdón a los hinchas.
REPORTAJE
Es una tristeza enorme, después de haber vivido momentos tan lindos en esta cancha, no haber podido darles aunque sea hoy una alegría a la gente, es muy decepcionante y triste, no tengo palabras mas que pedirle perdón a los que hoy vinieron al estadio, decirles que nosotros bajo ningún punto de vista hubiéramos querido estar en esta situación. Hay que seguir trabajando pero son muchas las sensaciones encontradas porque uno mismo no sabe cual será su situación a futuro, no se lo que ira a pasar, ojala y Dios quiera que uno pueda irse de una manera mucho mejor a la que esta hoy en Brown.
Los jugadores, somos los únicos responsables, quiero pedirle disculpas a la gente, esto fue decepcionante pero si no toca quedarnos, vamos a dejar todo de nosotros para el que próximo campeonato, volvamos a ser lo que siempre fue Brown.
Fue muy difícil prepararse y afrontar un partido como el de hoy con la seriedad que se merece. A la gente que vino hoy, queríamos darle una alegría, ellos al principio del torneo estaban ilusionados de que nosotros pudiéramos repetir lo del torneo pasado pero no fue así.
En el fútbol son mas las situaciones feas que las lindas, por eso a estas, hay que disfrutarlas al máximo y sacar las vivencias positivas que tiene el fútbol.
Hoy nos toca vivir una que no le toco nunca al club, yo creo que el hincha era un privilegiado porque Brown siempre ha clasificado, incluso ha sido campeón, yo estuve en Atlético Tucumán que juega siempre con 20 mil personas, hace años que esta en la categoría y ni siquiera ha clasificado en muchas temporadas, esta vez, nos toco a nosotros, como dije antes, si me toca seguir, tendré que dejar la piel para revertir este presente.
Me gustaría seguir, me siento muy identificado, aunque no he tenido suficiente continuidad, la gente me ha tratado de la mejor manera, fui suplente durante las dos ruedas, colabore poco aunque siempre traté dejar el máximo. Si tengo que resignar algo de mi, lo haré porque acá me han tratado de una manera brillante tanto a mi como a mi familia, ojala me pueda quedar y demostrar todo lo que puedo dar.


Martes 03 de julio de 2007
DIARIO JORNADA
Martín Uranga, siempre está, a la hora señalada
Pudo haber sido el autor del gol del campeonato. Ingresó al final contra Independiente Rivadavia de Mendoza y convirtió el tanto que le dio la victoria a Brown en la primera final por el ascenso al Nacional B. Fanático de los relojes, Uranga, te da siempre la hora justa.
Tic tac, qué efímero, cómo corre el tiempo…El “Indio” Solari le otorga letra a uno de los primeros temas de los legendarios Redonditos de Ricota, y suscribe algo que nos apunta, como una espada de Damocles, a lo largo de nuestra existencia. El tiempo, y sus secuaces; las horas, minutos, segundos, días, años, meses, etc., nos gobiernan a su antojo. Como quieren. Pero daría la sensación que hay un mortal que escapa a esta norma: con ustedes, Martín Ezequiel Uranga, delantero de Guillermo Brown, autor de los goles agónicos. Esos que, según él, saben distinto.
Había una vez…un flaquito morocho que jugaba en River que ingresaba en los últimos instantes y facturaba seguido. Un tal Ramón Díaz, ¿sabías?
-Sí me acuerdo de esa historia. Pero se trataba de un”terrible” jugador con el cual no me puedo comparar, aunque sí, es verdad que me toca entrar al final y poder ayudar a mis compañeros, convirtiendo, es muy reconfortante.
-Muchas veces se ha dicho que un gol es equiparable a un orgasmo. Hacerlo sobre la hora, ¿es más intenso, aún?
-Tiene un sabor distinto, es como que se potencia. Es algo más lindo (anotar sobre la hora) que un gol “normal”, a los 20 o 30 minutos. Tiene el sabor de lo inesperado, porque vos creés que el partido terminó, y listo, aparecés para dar tanta tranquilidad y alegría para la gente.
- Contame la verdad: ¿le pegaste de “una” o al querer pararla, se metió?
- Había visto a Vivaldo, como estaba parado, y la quise tocar de primera; a quien no había observado era al jugador que cerraba, al lado mío. Por eso si la hubiese amortiguado antes de pegarle me la sacaban, seguro.
-Hasta el momento de ingresar, ¿cómo veías el partido?
-Estaba muy “duro” porque ellos vinieron a defenderse y aguardaban un error nuestro para poder aprovecharlo. El secreto era sacarle la pelota y tratar de desbordarlo debido a que ellos tienen jugadores lentos atrás. Gracias a Dios pude convertir para ganar un partido que se jugó como una verdadera final.
-Pelear por un ascenso a la Primera “B” Nacional es un elemento más que motivante, ¿igualmente, se acrecentaron las ganas con este tema que Independiente “haya entrado por la ventana”?
-Nosotros tenemos bien en claro que nos ganamos el derecho a jugar esta final. Ellos, no. Mientras nos esforzamos, sufrimos y eliminamos a quien teníamos enfrente, Independiente entró por la fuerza de los papeles. Ojo, no culpo a los jugadores que son colegas, igual que nosotros, sí marco la diferencia entre quien se “mató” para llegar y el otro que lo consiguió fuera de la cancha.
- Dijiste al término del partido que aquellos que ingresan no sienten el peso de la responsabilidad. Pasó con Chiarini que reemplazó a Luque, un jugador fundamental, lo mismo con Quinteros que debió suplantar a Levato, y vos en relación a los hombres de punta, ¿ésa es la clave de este equipo?
- Lo más positivo que rescato es eso. Nosotros somos un plantel corto, de apenas 17 o 18 jugadores – para un campeonato tan competitivo es muy poco-, pero el que entra a la cancha sabe lo que tiene que hacer, a tal punto de ganar diez de los últimos once juegos. No muchos pueden acreditar esos pergaminos. Me siento orgulloso de estar en este plantel que tiene ese fuego sagrado. No hay envidias ni nadie juega para sí mismo.
- El ascenso, visto desde afuera, no se les escapa, ¿o no?
- Pensamos que no se nos puede escapar. Somos conscientes de que el jueves nos jugamos el partido de nuestras vidas, más allá de nuestro pasado. Siempre hay que tener en cuenta que puede ser la última oportunidad de jugar por algo tan importante y hay que aprovecharlo. No tengo dudas de que no vamos a dejar pasar esta oportunidad. Ni locos.
- Con el correr de los años, el jugador de fútbol se ha transformado en una especie de modelo. Le gusta vestirse bien y estar a la moda, por ejemplo. ¿Sos de prestarle suma atención a los relojes, por ejemplo?
- (Abre grande los ojos) Me gustan las cosas doradas, mucho, mucho. En una época, cuando era más joven y no tenía demasiadas responsabilidades le prestaba mayor atención y compraba más. Ahora, no tanto. Pero sí, me gustan los relojes.
- ¿Alguna marca en particular?
- Rolex, sin dudarlo. Es el exponente máximo en la materia.
-Te pregunto porque, quizás a algún hincha de Brown (atención “Tito” Casado, fanático de “La Banda” y propietario de la relojería Casado-Villamayor, donde se hizo la producción fotográfica) se le ocurre fabricar los relojes “Uranga”, que dan la hora justa…
-Ja, ja, no se me hubiese ocurrido, ni a palos. Pero si alguien se prende, que cuente conmigo.#