PABLO MOLDU
Sábado, 24 de mayo de 2008 -----El Chubut----
El madrynense
Pablo Moldú
“Si en la ciudad, alguien se puso feliz por mi consagración, quiero compartir
toda esa felicidad con ellos”
El madrynense Pablo Muldú, se acaba de consagrar con Libertad de Sunchales en la
Liga Nacional A de Básquet, y tuvo un diálogo, en medio de toda la felicidad,
con EL CHUBUT. Dice que Libertad fue por lejos el mejor de la liga y que impuso
autoridad. No se olvida de sus inicios en Guillermo Brown de Puerto Madryn, y
comenta que “si en la ciudad, alguien se puso feliz por mi consagración, quiero
compartir toda esa felicidad con ellos”.
EL CHUBUT: ¿Qué sentis en estos días?
PABLO MOLDÚ: Es una alegría enorme. Es algo muy bello todo
lo que se siente. Nosotros pasamos un año largo, duro, de mucho laburo, y
coronarlo con un título, no es poca cosa. Esto no se logra todos los años, yo
vengo de ser campeón dos veces en las tres últimas temporadas (NdR: había ganado
la temporada del 2005/06 con Gimnasia de Comodoro). A mi me pone muy contento.
Una vez que todo termina, uno mira hacia atrás para ver lo que pasó, y el
balance es muy positivo.
EC: Repasando un poco la serie final ante Quimsa, uno no quiere utilizar la
palabra “paliza”, pero, ¿se te viene a la cabeza alguna palabra que le quepa a
este 4-0 final?
PM: Contundencia. Fuimos claros dominadores de la serie y
justos campeones. Terminamos con un récord de playoffs de 10 encuentros ganados
y sólo 1 perdido (NdR: Con Quilmes de Mar del Plata, en el tercer partido de
cuartos de final). Barrimos en la semifinal y también en la definición. Libertad
fue un equipazo, dominó todas las serie y no hay mucho más para decir. Fuimos el
mejor equipo.
EC: ¿Esperaban algo más de Quimsa?, quizás un rival más duro, ¿no?
PM: Yo esperaba que la serie sea más larga, pero siempre
pensando en una final, donde todo es muy complicado y nunca sabés lo que va a
pasar. El tema es que Libertad jugó una final perfecta, muy concentrado en todos
los partidos. No dejamos que Quimsa sea el equipo que venía haciendo bien las
cosas. Cuando el rival no te deja hacer tu trabajo, no hay vuelta que darle, si
no se puede, no se puede.
EC: La mayoría, o al menos los conocedores de este deporte, coinciden en que
si un equipo tiene una buena pareja de extranjeros, ya es mucho decir. Pero en
el caso de ustedes, contaron con varios de los mejores nacionales que hay en la
competencia (NdR: Jugaban Moldú, Ginóbili, Pelussi, Sartorelli y Benítez entre
otros)…
PM: A mi me parece que si. Si bien tuvimos dos extranjeros
magníficos (Robert Battle y Laron Profit), también estuvieron acompañados por un
grupo de nacionales espectacular. El equipo en su totalidad, se destacó como
eso, como equipo. Quizás no encuentro alguno que se haya destacado por sobre el
resto, salvo Profit en los playoffs, el resto fue muy parejo, fue un equipo de
verdad.
EC: Sólo faltó la sudamericana para catalogar a Libertad como equipo
“invencible”…
PM: Si, pero es medio raro, porque el fixture de la
sudamericana está mal hecho. Es muy difícil jugar dos o tres torneos al máximo
nivel.
Regatas pagó caro eso, Peñarol se bajó de la sudamericana porque estuvo en la
Liga de las Américas, entonces creo, que es complicado. Hay que mejorar el
calendario y las competencias.
EC: En lo personal, título en Comodoro, Súper 8 con Libertad, Liga A también
con “Los Tigres”, ¿entra toda esa felicidad en el cuerpo?
PM: La verdad que estoy muy contento. Sobre todo porque
eso que vos estás enumerando, me pasó en los tres últimos años. Ahora el desafío
es más grande para lo que viene, porque no me quiero quedar con esto. Me
acostumbré a ganar y quiero seguir ganando. Estoy en un equipo poderoso, que
hace las cosas bien, que respeta a cada uno de sus jugadores, y no me quiero
perder todo lo que viene.
EC: En medio de estos festejos, uno imagina que pensás en otras cosas, ¿se te
pasa por la cabeza el tema de tus inicios en el básquet en Guillermo Brown de
Puerto Madryn?
PM: Seguro, soy lo que soy por haber empezado a jugar al
básquet en Brown. Por haberme enganchado con Carlos Spaceci cuando empecé, con
Marcelo Pérez que me hizo dar los primeros pasos en esto. Salí de Brown y lo
tengo muy presente. Lo tenía presente la gente de Deportivo Madryn cuando yo
jugaba contra ellos en la liga, imaginate yo que estoy acá festejando. Siempre
me acuerdo de todo eso.
EC: Si Madryn seguía en la Liga A, ¿hubiera existido la posibilidad de jugar con
esa camiseta o la rivalidad no te lo hubiera permitido?
PM: Yo soy un profesional y juego para el equipo que me
presenta el proyecto más interesante. Juego para el equipo que me convenza. La
rivalidad existe, pero en Liga A Brown no juega, y jugaría sin ningún tipo de
problemas. Pero después de la mala noticia de saber que Madryn no sigue en la
competencia, la verdad, que lo veo muy lejano.
EC: El día que pienses en un retiro, que seguramente no será pronto, ¿te
gustaría terminar en la ciudad?
PM: Nunca se sabe. Madryn es un lugar lindo y una buena
plaza para la competencia. Hay un grupo de jugadores que nos sentimos
identificados con la ciudad y lo hablamos cada vez que nos vemos. Sería lindo
volver.
EC: Se sabe que te quedás en Sunchales al menos hasta julio y podés llegar a
venir unos días a Madryn en esa época. Hoy, a la distancia, ¿cuál es tu mensaje
para la gente de la ciudad y para Brown?
PM: Que si alguno se puso contento con esto que me pasó a
mí, se lo agradezco mucho. Yo salí del club y si a alguno le llevó felicidad
esta consagración, quiero compartir la alegría con ellos. Siempre los hinchas se
alegran cuando le va bien a un jugador que salió de su club, entonces, espero
que esto haya pasado en alguna manera. Quiero compartirlo con ellos, con mi
mamá, mi papá y mis amigos en Puerto Madryn.
Pablo Moldú se consagró campeón de la Liga Nacional con Gimnasia de Comodoro
en la temporada 2005/06, y este año, ganó con Libertad el Súper 8 y la Liga A.
En esta última competencia, “Los Tigres” ganaron 10 partidos en playoffs y solo
cayeron en 1 ocasión, ante Quilmes, en cuartos de final.
Sellaron esa serie 3-1 para entrar a semi, donde vencieron 3-0 a Peñarol, y en
la final, fue 4-0 frente a Quimsa.
Moldú, terminó con 54 partidos en sus espaldas, 549 puntos en la temporada, 136
rebotes, 119 asistencias y 98 recuperos. Sin duda, un arma clave en el equipo de
Julio Lamas.